7 hábitos negativos que destruyen tu autoestima

¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Eres muy crítico con tu apariencia o comportamiento? Cuando hablamos de cosas que pueden destruir tu autoestima, es posible que pienses automáticamente en los efectos de las redes sociales o las amistades tóxicas. Sin embargo, la forma en que te ves y hablas contigo mismo también puede desempeñar un papel muy importante.

Siete cosas que están destruyendo tu autoestima:

1. Suponer opiniones de otras personas:

¿Siempre piensas que sabes cómo se siente alguien acerca de ti? Por ejemplo, si tienes un amigo que de repente actúa de manera diferente a lo normal, ¿creerías que tú fuiste la causa de ese cambio de humor? Este tipo de pensamiento obsesivo puede dañar tu salud mental y afectar cómo te ves a ti mismo. Recuerda que no todo lo negativo tiene que ver contigo. Tal vez tu amigo simplemente tenía un mal día o está pensando en otra persona. Asumir que su mal humor es culpa tuya puede ser un proceso mental causado por malas experiencias en el pasado. Así que no olvides ser amable contigo mismo y rodearte de amigos comprensivos y solidarios que puedan reconfortarte cuando te sientas inseguro.

2. Cargar con bagaje emocional a largo plazo:

Todos pasamos por malas experiencias de alguna manera. Aunque no es fácil desprenderse de ellas, estos obstáculos mentales no resueltos pueden aferrarse a ti y obstaculizar tu crecimiento. Es importante y saludable tomarse tiempo, pero cuando estés listo para avanzar, es bueno comenzar a reconciliarte con tu pasado. Recuerda que tus experiencias negativas anteriores no te definen como persona, solo son recuerdos. A través del perdón, la paz y la aceptación, puedes dejar ir su poder sobre ti.

3. Descuidarte a ti mismo:

¿Cuándo fue la última vez que tuviste una comida saludable adecuada? ¿Duermes tarde y consumes comida chatarra con frecuencia? Es fácil darte por sentado, pero lo que la mayoría no se da cuenta es que estas pequeñas cosas pueden acumularse con el tiempo y convertirse en hábitos. Terminas enviándote el mensaje mental de que no vales el esfuerzo, lo que puede llevar a la desesperanza. Un buen consejo para cambiar tu mentalidad es preguntarte si tratas a alguien que respetas de la misma manera en que te tratas. ¿Es así cómo cuidarías a tu amigo? Si no es así, entonces tal vez tu cuerpo esté necesitando el cuidado que merece. Intenta adoptar solo un buen hábito para ti mismo y mantenlo. Observa cómo te sientes y continúa hasta que se convierta en una rutina sostenible. No existe un estilo de vida perfecto, en cambio, un objetivo realista es sentirte mejor en tu propia piel y desarrollar un estado mental saludable.

4. Ser un crítico implacable contigo mismo:

¿Tienes la tendencia a obsesionarte sobre tus defectos, por más pequeños que sean? Según Itamar Shots, estudiante de doctorado en la Universidad de Cambridge, el acto de magnificar el grado en que los defectos menores en tu apariencia pueden ser notados o juzgados por los demás se llama «efecto foco». Este hábito casi constante de preocuparte por tus imperfecciones puede ser perjudicial para tu confianza y autoestima, ya que puede llevar a patrones de pensamiento negativos. Esta obsesión con tus imperfecciones también puede impedirte concentrarte o disfrutar de las actividades que deseas hacer. Si te encuentras angustiado con esto todo el tiempo, intenta reconocer cuando tienes estos momentos y sigue con afirmaciones reconfortantes y amables. La mayoría de las veces somos nuestros peores enemigos. Al aprender a cambiar nuestros hábitos de autodeprecación, estamos construyendo lentamente una mejor perspectiva de nosotros mismos.

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5. Elogiar a los demás mientras te comparas secretamente:

¿Cómo te sientes cuando ves a otros celebrar sus logros? ¿Los felicitas con una sonrisa forzada? Muchas personas, especialmente mujeres, tienden a hacer esto, pero puede ser muy perjudicial para tu autoestima. Es una forma de autodestrucción, porque cuanto más elogias las buenas cualidades de los demás, más las contrastas con las tuyas propias. Y cuando sientes que no eres igual a ellos, terminas desarrollando una imagen negativa de ti mismo. Si realmente quieres elogiar a alguien, sé genuino al respecto. No todo es una competencia. Si esto es algo con lo que realmente luchas, puede ayudar llevar un diario de gratitud. Con el tiempo, puedes aprender a verte a ti mismo de una manera más amable.

6. Usar las palabras «siempre» y «nunca»:

¿Eres una persona que hace afirmaciones extremas? Tal vez digas cosas como «siempre lavo los platos» o «nunca quiero ver ese programa». Aunque parezcan triviales, estas palabras con connotaciones permanentes hacen que tus afirmaciones suenen definitivas y te hacen sentir que no puedes hacer nada para cambiarlas. ¿Qué pasa si quisieras saltarte los platos o ver ese programa? Es probable que sientas que no puedes hacerlo porque suena irrevocable, lo que puede llevar a una pérdida de confianza y una sensación de desesperanza. Es útil recordar que en tu vida siempre hay oportunidades para momentos espontáneos y aleatorios. Por lo tanto, intenta evitar palabras permanentes y no temas abrirte a nuevas experiencias.

7. Ignorar tus señales emocionales:

¿Intentas entender tus sentimientos o los evitas? El rechazo y el abandono son factores que contribuyen a la falta de confianza en uno mismo. Después de todo, si no intentas comprender de dónde provienen tus propias emociones, es probable que no puedas manejarlas adecuadamente. Los sentimientos son sentimientos; suceden automáticamente, te gusten o no. Por esta razón, es bueno reconocer e identificar por qué te sientes de cierta manera. Si estás triste, trata de darte tiempo para aceptar, entender y lidiar con ello. Si estás feliz, intenta determinar por qué y muestra gratitud por ello. Tener una buena comprensión de tus propias emociones puede aumentar tu confianza.

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