5 señales de que debes considerar la terapia

¿Qué te viene a la mente cuando escuchas la palabra terapia? A menudo, la gente piensa en un viejo y deteriorado diván con un hombre mayor a su lado tomando notas. Estos mitos y conceptos erróneos pueden hacer que las personas sean escépticas y se muestren cautelosas ante la idea. No están dispuestas a tener nada que ver con ello, ni siquiera a diez metros de distancia. Sin embargo, solo aquellos que tienen experiencia directa pueden decirte cuánto puede cambiar tu vida.

1. Experimentas una tristeza o ira incontrolable

¿Te encuentras llorando sin motivo aparente o explotando de ira hacia las personas cercanas a ti? Tus reacciones podrían sugerir que hay algo en tu vida que necesitas enfrentar. De hecho, hablar o desahogarte con tus amigos solo puede hacer tanto, especialmente si estás demasiado emocional para comunicarte con calma. A diferencia de las personas comunes, los terapeutas están entrenados para mantener una conducta serena, profesional y paciente con sus clientes, ayudándolos a identificar y enfrentar sus problemas más profundos que los aquejan.

2. Te involucras en comportamientos adictivos o autodestructivos

¿Te encuentras viendo televisión compulsivamente o bebiendo sin parar para evitar pensar en tareas, personas o recuerdos? Si es así, significa que hay algo en particular que necesitas resolver, pero temes enfrentarlo. Una de las partes más difíciles de la vida es la confrontación: enfrentarse a amigos, colegas y, sobre todo, emociones. Los comportamientos autodestructivos pueden incluir el consumo de drogas no recetadas, la sobredosis de televisión, el alcoholismo, los vómitos o el autolesionarse. Estás usando estas acciones como una forma de evitar la confrontación. Muchas veces, es imposible identificar qué es lo que realmente te está afectando. Ahí es donde entra la terapia. Buscar terapia puede ser el primer paso para volver a tener el control y el amor por tu vida. Puede ayudarte a encontrar qué es lo que te causa inquietud y ayudarte a enfrentarlo y resolverlo.

3. Hay una desconexión entre tu mundo exterior y tu mundo interior

¿Sientes que eres una persona diferente cuando estás con tus amigos? ¿Eres quizás el payaso del grupo pero sientes que eres solo un espectador en el circo de la vida? Esa desconexión, a menudo descrita como tener diferentes caras socialmente y en privado, es una señal de que quizás no te sientes en contacto contigo mismo. La terapia puede ayudarte a encontrar y expresar tu auténtico yo.

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4. Tus relaciones están sufriendo

¿Te encuentras construyendo barreras o alejándote de amigos o familiares? Este comportamiento defensivo podría indicar problemas de confianza o autoestima que te impiden conectar con las personas que te rodean. Como resultado, podrías ver que algunas de tus relaciones se deterioran, lo que crea una carga emocional y un ciclo vicioso de aislamiento. La visión objetiva de un terapeuta puede ser esencial para aportar claridad a tus relaciones. La terapia puede ayudarte a ordenar tus prioridades y enfocar tu mente.

5. Sientes que no tienes control sobre tus pensamientos

¿Pensamientos constantes sobre el pasado o el futuro te impiden dormir? ¿Te pierdes momentos con tu familia o la sensación de estar en el presente debido a estos pensamientos? Si te encuentras atrapado en un ciclo de negatividad, pensando obsesivamente en fracasos o errores, la terapia puede ayudar a aliviar la ansiedad constante que puedes sentir. En resumen, buscar terapia es buscar ayuda para convertirte en una mejor persona, y es importante romper el estigma. La terapia es un proceso gradual y bidireccional en lugar de un momento de revelación. Te permite tener una visión panorámica de las cosas y descubrir tus fortalezas para ayudarte a lidiar con el trampolín que es la vida.

¿Te sentiste identificado con alguno de los puntos mencionados? ¿Ahora puedes ver la terapia bajo una luz más favorable? ¿Conoces a alguien que necesita cambiar su actitud hacia la terapia? Déjanos tus comentarios.

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